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Entre los numerosos factores que hay que tener en cuenta a la hora de realizar una estrategia digital no podemos olvidar la necesidad de tener una web con un tiempo de carga corto. No ya porque resulta más atractivo para el usuario, sino porque es importante mantener tasas de rebote bajas (un “rebote” o “bounce” es la palabra que se usa en una estrategia digital para denominar una visita que se ha terminado yendo de nuestra web antes de un determinado tiempo). Esto es importante sobre todo si nuestro objetivo en la estrategia digital es que el usuario haga algún tipo de conversión.

Vemos también que los usuarios son cada vez más exigentes, y tienden a pensar que las webs se cargan en un segundo o menos.

¿Cómo influye esto en la tasa de conversión?

Para poder mantener una tasa de conversión alta hace falta cuidar el sitio web. Los elementos visuales son esenciales en ese sentido, pues facilitan que el usuario se mantenga por más tiempo en la página. Una buena navegación siempre contribuye a una mejor tasa de conversión.

Ahora bien, ¿qué sucede si cumplimos todos estos requisitos, pero nos falta una velocidad de carga aceptable? Lo que ocurre es que el usuario se va. Según Kissmetrics, de hecho, un segundo de retraso en el tiempo de carga tiene como resultado la pérdida de 7% en conversiones. También, si hablamos de navegación en un dispositivo móvil, la tasa de conversión aumentará un 27% la reducir la carga un segundo.

 

¿Cómo influye en el ROI?

El ROI o retorno de la inversión es un factor clave a la hora de tomar decisiones en una empresa, ya que es el número que nos indica si un proyecto va a obtener beneficios o no.

Amazon ha demostrado que, de hecho, esta velocidad de carga influye mucho en el ROI. Según sus datos, 1 segundo de retraso en la carga costaría 1.6 mil millones de dólares en ventas anuales.

Google, a su vez, ha calculado que si ralentizase la velocidad de carga cuatro décimas de segundo, esto haría que disminuyesen en 8 millones el volumen de búsquedas.

 

¿Y en el SEO?

Google anunció ya en 2010 que penalizaría aquellas webs con tiempos de carga demasiado lentos, impactando esto en los ranking de búsqueda. Así, aunque uno de los objetivos principales de un SEO no sea la velocidad del sitio web, si ha de tenerla en cuenta para poder posicionarlo y aumentar su tráfico orgánico.

 

Tiempo de carga en móviles

Cada vez más los usuarios navegan a través de su teléfono móvil, y en estos buscarán rapidez. Así, como era de esperar, Google fija también su atención en estos dispositivos. Por ello lanza el proyecto AMP o Accelerate Mobile Pages, que se basa en un código HTML reducido que optimiza los procesos en los terminales móviles.

 

Algunos programas que permiten medir la velocidad de carga de nuestra web son: Page Speed Insights (de Google) o GTMetrix.